20 de mayo de 2012

LOS 101 DEL 2012 EN IMÁGENES


SALIDA


CALLE  DE LA BOLA.  RONDA
SUBIDA DE SALINAS.  ARRIATE



CONTROL DE PASO
CUESTA DE ALCALÁ DEL VALLE

POR EL CAMINO

CRUZANDO SETENIL

SUBIENDO LA ERMITA.  MONTEJAQUE

JUNTO A LA ERMITA
BAJADA DE LA ERMITA

COMIENZA LA SUBIDA DE BENAOJÁN A RONDA

GOLPES DE CALOR, MAREOS, CALAMBRES...
CUESTA DEL CACHONDEO
LLEGANDO A META

COMIDA FINAL

10 de mayo de 2012

AHORA, LOS CICLISTAS

¿Que el 092 aumente la vigilancia sobre los ciclistas? Es normal. Si circulan por las aceras, no respetan semáforos, "achuchan" a los peatones, etc, es normal que sean sancionados. Pero pienso que esto va por "tocas". Ahora les ha tocado a los ciclistas por las protestas de una asociación, porque agresiones a los peatones veo y sufro a diario sin que se adopten soluciones: vehículos mal estacionados, ocupando la acera y obligando al peatón a desplazarse por la calzada; otros con el volumen musical a tope; los repartidores de pizzas que circulan a altas velocidades en cualquier dirección, permitida o no; ignorar los límites de velocidad en calles "semipeatonales"; veladores invadiendo espacios públicos para su propio lucro y ganancia; pizarras publicitarias y cartelería colocadas en mitad de las calles; y tantas otras. En varias ocasiones he preguntado a la policía si no actuaban de oficio y me han respondido que sólo lo hacen tras la denuncia previa de un particular. Incluso cuando he avisado por no poder salir del garaje porque otro vehículo taponaba la salida me han pedido primero el número del vado y me han preguntado que si he pitado varias veces por si así saliera el infractor.
Las ciudades son de los ciudadanos, y sobre todo en su calidad de peatones. Pero éstos importan poco a los políticos mientras no se hagan oir. Las ciudades han sido invadidas por vehículos, humos, ruidos, negocios (sobre todo, bares), mesas, sillas, cajas de frutas, toldos, etc, quienes se apoderan de los espacios públicos en su propio beneficio. Resultaría curioso comprobar qué cantidad (medida en metros cuadrados) del espacio público de una ciudad como la nuestra está destinada a los peatones (aceras, calles completamente peatonales, parques, jardines, etc) y cuánta se ha cedido al tráfico. Pensad en cualquier calle tipo y calculad mentalmente la diferencia entre ambas. En la gran mayoría de los casos sale perdiendo el peatón. Seguro. Las bicicletas suponen una excelente alternativa a la congestión de las ciudades motivada por el excesivo tráfico. En algunos países de Europa han conseguido compatibilizar los diversos usos de una forma sostenible, armónica y sin perjuicio notorio para ninguno de los usuarios de la vía pública. Aquí no hemos sabido, ni podido, ni querido, lo que, sea como sea, resulta lamentable.
Estos días han protestado contra las bicicletas... Pues hala: desde el área de circulación se impone una campaña contra los ciclistas que incumplan las normas. Ayer las bicicletas no tenían el menor interés. Mañana se les habrá olvidado ya el calentón. Agua de borrajas, porque en realidad ni los peatones, ni las bicicletas ni las asociaciones importan nada. Pero ¡ojo! Llegará el momento en el que empezaremos a notar un creciente interés por todas estas situaciones, y sobre todo en cuanto se vea el menor atisbo recaudatorio. Y si no, al tiempo.

3 de mayo de 2012

UN REGALO DE TARDE

Esta mañana estaba convencido de que la tarde estaría lluviosa. Desistí por tanto de salir en bici. Pero cuando en la sobremesa vi jirones de cielo entre las nubes, pensé que podría tener alguna oportunidad. Al menos por carretera quizás fuese posible. Con esa idea me dirigí a La Constancia. También cabía la posibilidad de que no apareciera nadie. Bueno, vamos: alguno llegará.
Lobato y Rafa L. ya estaban allí, junto con un amigo de Antonio. Y comenzaron a llegar los demás: Pepe, Rafa V., Diego, Juanma y Javier. Cuando me preguntan ruta lo tengo muy claro: Morabita hasta el silo y vuelta. Juanma añade que con Panzaburra incluída tanto para allá como para acá. Lobato no para de decirnos que no ha llovido nada y que los carriles están secos. Propone Cocodrilos argumentando que esos carriles estarán secos. Rafa, Pepe y yo le porfiamos, porque los tres esta mañana hemos sido testigos en diferentes lugares de la que ha caído. Antonio termina accediendo a lo de carretera, pero pone la ruta: vamos a empezar por la carretera de Morabita con dirección a la del Calvario, para asomarnos a la Cañada de la Loba, porque según él aquel carril debe estar seco. Viento fuerte de poniente que nos daba de cara. Por el camino continúa machacándonos con que el terreno está seco, pero no le hacemos ni caso. En una de esas Pepe se despista mirando al lado, y se mete en la cuneta salpicándose de barro la bici y la ropa (según Antonio, el único barro que había en todo Jerez).
Entramos en la cañada y está seca. Llegamos al pie de una cuesta. Juanma tira para arriba y otros cuatro lo seguimos. Arriba, tanteamos los posibles enlaces para otra ocasión y bajamos por el mismo sitio. Los que no han subido continúan hasta la carretera del Calvario, desviándose a la derecha un poco más adelante de El Barrosillo, de nuevo por carriles, con dirección a Tabajete. Por aquí llevamos el viento a favor, empujándonos a una velocidad endiablada. Cruzamos la carretera de Trebujena y seguimos de frente por las marismas hacia la cañada de Mesas de Asta. Junto a la carretera de Morabita Antonio y su amigo se van para Jerez, y los otros siete subimos a Berango por la "Triple Roja" para bajar por Panzaburra. En lugar de regresar por carretera, continuamos por el carril que hay unos trescientos metros más alla y que termina junto a la viña San Patricio. A la altura del cortijo Ducha decidimos seguir de frente por los toboganes de Santa Rosa, hasta terminar en Jerez. Más de 50 k. y ningún barro por los carriles. Efectivamente, D. Antonio, llevaba usted toda la razón: los caminos estaban completamente secos. Y esta tarde me ha resultado un regalo, pues llegué pensando que no cabía otra que coger carretera. Este recorrido se convierte en una interesante opción para los días que sopla fuerte el poniente: un poco de carretera al comienzo, un par de buenas cuestas y distintas opciones para variantes.

1 de mayo de 2012

CON LOS PAPELES CAMBIADOS

La etapa de hoy ha resultado curiosa. No podría decir que rara, porque ha transcurrido dentro de los parámetros habituales, pero sí con los papeles cambiados. Y ahora iréis viendo por qué.
En un estupendo día para montar en bici nos juntamos veintiún ciclistas en la salida. Para empezar era la segunda mañana consecutiva en la que Pepe llegaba de los primeros, a pesar de que la convocatoria de hoy era a las ocho y media. En cuanto a la ruta no había unanimidad. Entre bromas y coñas optamos por carretera (Medina), aunque algunos aceptaron más por falta de propuestas interesantes o comodidad que por propio convencimiento. Y como siempre, hasta el final con el retintín de los carriles y el barro (¡qué paliza!). Abriendo el pelotón y tirando de él, Juan Manuel, que iba y venía hasta reunir al grupo y vuelta a tirar (como otros días Fernando o Angelmari). Manolo O., muy reflexivo hoy, circulando gran parte del tiempo en solitario y soportando los retos de Juanma. Rafa, en la disyuntiva entre marchar delante o esperar a su coequipier. Antonio V., tranquilo como siempre, pero picando a Lobato. Fernando, más tranquilo todavía, después del viaje. Rafa de la P. con escolta. Andrés y Diego, todo el tiempo "Espera que Espera". A Pepe M. alguna vez lo vimos por detrás, pero a Riki, jamás. ¡Déjate caer alguna vez por la cola, que no pasa ná! La policía por delante y el coche escoba por detrás.
Antonio no varía la ruta, ni incluso cuando pasado El Pedroso el grupo opta por la carretera vieja que desemboca cerca de la venta del Carbón, lo que asume tranquilamente. Antes de llegar pincha uno de los policías y la mayoría del pelotón "sigue palante despacito". Por aquí se vuelve Javier.
Al llegar a la venta, cuatro optamos por subir a Medina y los demás se quedan para esperar a los rezagados (¡Ah! ¡Sí! ¡Ya!). Carlos S. pensaba que había que llegar sólo al pueblo, pero lo animo a continuar hasta el castillo. Por las calles se nos extravía uno, por lo que sólo tres hacemos cumbre, mientras que el grupo espera en el campo base engrasándose bien los gañotes. Antes de desayunar hay dos que se vuelven por donde hemos venido.
Para no regresar por el mismo sitio, Fernando propone tomar la carretera de subida a Medina para desviarnos luego a buscar el parque empresarial y la pista que llega hasta la autovía. En la desviación Pepe y yo nos quedamos a esperar a los últimos, sin saber que los últimos éramos nosotros. Cuando nos decidimos a seguir no vemos a nadie, así que continuamos hasta la autovía por carretera, donde nos están esperando Diego y Fernando. A partir de ahí, y haciendo algunos relevos, nos vamos acercando poco a poco a los que van por atrás. Cuando llegamos al Mojo, nos agrupamos todos de nuevo, decidiendo continuar por la pista hasta la laguna, lo que Antonio acepta de buen grado. Por las Pachecas el pelotón marchaba compacto (como bien reconocía Tomás): dieciocho juntos a estas alturas del regreso. Hay acelerones de unos cuantos por llevarse la meta volante de Lomopardo, pero nada serio, y en el pelotón de espectadores. En la venta de Cartuja unos cogemos por carretera y otros bajo el puente. Y en la cuesta del Serrallo (de los Frailes) comienzan a desatarse las hostilidades. Nos pasan como motos a los que no habíamos cogido bajo el puente. Y ya no paran hasta Jerez, no queriendo ninguno cejar en el pique. Cuando vamos llegando los demás nos encontramos una disputa dialéctica sobre quién ha llegado primero o quién se ha quedado atrás. Más de lo mismo: no se puede estar siempre dale que dale con Riki y luego pretender que cuando llega antes se quede calladito. Pero bueno, todo esto forma parte del buen rollo y de la chispa de cada salida. Seguro que cuando no tuviéramos estos piques ni quien los alimentara nos aburriríamos y los echaríamos de menos.
Cerveza y risas para todos (y algún batacazo de última hora, en medio de la terraza). 85 k. Nos vemos en la próxima.

21 de abril de 2012

SEGUNDO ACERCAMIENTO A LEBRIJA

Con Gibalbín al fondo

Salimos quince en una segunda aproximación a Lebrija, pero ahora en sentido inverso al que hicieron los compañeros del equipo LoLo. El pelotón para en El Cuervo a desayunar, y mientras continúo por Los Tollos buscando la conexión. Una vez encontrada vuelvo hasta reencontrame con los demás a la altura de la laguna. Cinco se han vuelto para Jerez, otros dos se vuelven desde aquí, y el resto, ocho, continuamos hacia Lebrija. 
Pasamos por campos de adormideras, nos cruzamos con jinetes en romería, y algunos que otros ciclistas, hasta llegar a Lebrija. Antonio nos dirige al castillo (a los restos de murallas del castillo, mejor), desde donde hay unas magníficas vistas. Desde allí orientamos el camino de regreso. Nos cuesta poco trabajo encontrarlo y, tras una larga recta que más parece una pista de aterrizaje que una vía pecuaria, alcanzamos uno de los caminos de servicio que están haciendo junto a las nuevas vías del AVE. Por las marismas enlazamos con otra pista que ya conocíamos de veces anteriores. Nos encontramos a ambos lados unos grupos de buitres posados, dándose un festín de ganado muerto, y otros muchos más sobrevolándonos. Alcanzamos el cortijo Capita, terminando por la carretera de Morabita y llegando a Jerez con 102 k.

5 de abril de 2012

LAS VIRTUDES CAPITALES

Cuando a muy tempranas horas de la mañana la diligente familia barroso se dirigía en procesión hacia su romería anual al Valle, para purificar sus almas y engrandecer sus espíritus, el resto de mortales no podíamos conciliar el sueño, envidiando la suerte de los afortunados que alcanzarían ese día la gloria de rozar el cielo, y nos mordíamos las uñas (de los pies) por no poder disfrutar de la compañía de tan egregio pelotón. Por eso salimos en peregrinación, bastante más minoritaria y bastante más tarde, pecando de pereza, para purgar las faltas y cargando cada uno con nuestra propia cruz (del Valle).
A uno de los pecadores le ha resultado imposible realizar su penitencia por prescripción facultativa, pero los restantes (una treceava parte del número mágico de treinta y nueve) cargamos con su parte de cruz. Y rogábamos por él en nuestras plegarias en grupo. Kilometreando por el pavimento con dirección a la primera estación de nuestro particular viacrucis en El Mojo, reflexionaba cada cual sobre sus pecados más habituales, codiciando las virtudes de los justos: aquéllos que carecen de envidia alguna (frente a la que nos corroe), la prudencia de todas sus palabras (frente a nuestra maledicencia sin límites), la templanza en su comportamiento (frente a nuestro actuar impulsivo e irreflexivo).
Rogando al cielo para que nos libre de esas vilezas y nos muestre el camino correcto que siguen nuestros parientes vallejos, plenos de virtudes y humildad, llegamos a la segunda estación, El Pedroso, donde abándonándonos a nuestra gula, incumplimos la vigilia y probamos vil materia grasa de procedencia animal. Abochornados por haber sucumbido a la tentación y para poner penitencia al delito, nuestro mentor espiritual nos impuso la pena inmediatamente: en lugar de hacer un plácido recorrido, marcharíamos buscando el viento de cara. Así nos dirigimos a nuestra siguiente estación de penitencia en Paterna. ¡Tenemos tanto que aprender del linaje aguayo! Aprender a disfrutar de la naturaleza y de cada una de sus maravillas (la tierra, las piedras, el polvo, el agua, el barro, las raíces, los troncos, ...); la caridad con el prójimo (preocupándose y ayudando a los que más lo necesitan en cada ocasión); el trato exquisito con todos, con propios y extraños, sin miramientos, con un lenguaje pulcro (que a veces raya la excelencia); su infinita generosidad, en cada uno de los más variados aspectos de la práctica ciclista (esperando, animando, reconociendo de buen grado los errores ajenos, prestando bombines y cámaras, etc); la fidelidad al grupo, por encima de cualquier otro interés particular o puntual; la honestidad en cada uno de sus pensamientos y actos, con una rectitud y decencia dignos de los más ilustres hombres de bien. Por aquí el mentor, dando ejemplo, tiraba del grupo, soportando el viento de cara en beneficio de la comunidad y con la memoria puesta en el compañero ausente, en cómo debía estar sacrificándose ante una jarra de cerveza.
Reflexionando sobre nuestras vilezas y la grandeza de aquellos a los que deberíamos pretender parecernos, llegamos a la siguiente estación en Torrecera. Aquí uno de los viacrucistas, entendiendo la magnitud de sus pecados, quiso mortificarse contra el suelo, para que el vinagre del sudor escociera sus llagas y poder penar parte de sus culpas.
La siguiente estación nos esperaba en la Junta de los Ríos. ¡Con los buenos consejos y el apoyo que nos da la prole de los romero, y nosotros despreciando su generosidad! ¡Qué ingratitud! ¡Qué falta de sensatez!
Jédula sería la siguiente estación. Por allí llegábamos ya más serenos, por el viento más que por la penitencia y convencidos de que las dificultades del terreno (agua, viento, barro, etc) son pruebas que nos envía la providencia para mejorar nuestro cuerpo y nuestra mente.
Ya sólo nos quedaba completar el viacrucis llegando a Jerez, habiendo reconocido nuestras equivocaciones, nuestros errores, y con el firme propósito de aprender de todos aquellos que sólamente pretenden que consigamos la felicidad que nosotros mismos nos empeñamos en rechazar.
"La envidia de la virtud
hizo a Caín criminal.
¡Gloria a Caín! Hoy el vicio es lo que se envidia más." Proverbios y Cantares (A. Machado)

JUEVES DE GLORIA

IGUAL ANDLES ME CORRIGE, YA QUE ES EL EXPERTO SEMANASANTERO Y HOY NO ES JUEVES DE GLORIA SINO DE PASION PERO A NOSOTROS NOS HA SABIDO A GLORIA. GLORIA PARA UNOS QUE ERA LA PRIMERA VEZ QUE HACIAN ESTA CLASICA Y PARA OTROS PORQUE SUBIR LA CRUZ DEL TIRON Y SIN PONER PIE A TIERRA ERA UNA ASIGNATURA PENDIENTE Y QUE HOY HAN APROBADO Y CON NOTA. Y PARA LOS QUE NO APROBARON CASTIGADOS SIN SALIR EN LA FOTO, AUNQUE YA SE LLEVARON SU PENITENCIA POR EL CAMINO DE VUELTA QUE LO HICIMOS RODEADOS DE GALLINACEAS O ESO PARECIA POR EL CO-CO-RI-CO CONSTANTE. BROMAS APARTE LA MAÑANA TRANSCURRIO MEJOR DE LO ESPERADO, PUES EL AGUA NO APARECIO Y LOS CARRILES ESTABAN EN MEJOR ESTADO DE LO ESPERADO. LOS TIPICOS CHARCOS DE RIGOR PERO NADA DE PERGAÑA NI BARRO EN ABUNDANCIA, ASI QUE EL CAMINO SE HIZO DIVERTIDO PARA LOS CUARENTA Y TANTOS QUE SALIMOS DE CHAPIN A LAS 8. A LAS 10,30 EMPEZAMOS LAS RAMPAS DE LA CRUZ Y A LAS 11,30 EL MERECIDO DESAYUNO.
ALLI NOS ALEGRAMOS DE VER A FRANCIS QUE CON SU MUJER SE ACERCO A VER AL PERSONAL Y QUE SE MUERE DE GANAS DE VOLVER....!TE ECHAMOS DE MENOS! IGUAL QUE HEMOS ECHADO DE MENOS A UNOS CUANTOS: A LOS LOLOS, A PEPE, AL PACO, AL ANDLES.....EN FIN, UN AÑO MAS CUMPLIMOS CON LA TRADICION, Y VAN...